Cuando varios ordenadores se conectan en red, existen dos formas de organizar cómo comparten sus recursos: como grupo de trabajo o como dominio. La diferencia no es solo de nombre, es un cambio completo en cómo se gestionan los usuarios y los permisos de toda la red.
Qué es un grupo de trabajo
Un grupo de trabajo es un conjunto de ordenadores en red que comparten recursos de software y hardware, sin que exista un servidor central. Es un modelo de igual a igual (peer to peer): cada equipo es tan “importante” como los demás, y no hay ninguno que mande sobre el resto.
Para acceder a un recurso compartido en un grupo de trabajo basta con estar conectado a la misma red, conocer dónde está el recurso y tener su contraseña, si la tiene. Windows, de hecho, viene configurado por defecto en este modelo, bajo el nombre WORKGROUP.
El problema del grupo de trabajo es que cada equipo mantiene su propia lista de usuarios autorizados y recursos disponibles, de forma descentralizada. Esto significa que si quieres dar de alta a un nuevo usuario para que acceda a los recursos de cinco ordenadores distintos, tienes que darlo de alta en cada uno de los cinco, uno por uno. Dentro de la misma subred, además, pueden convivir varios grupos de trabajo distintos sin problema.
Qué es un dominio
Un dominio resuelve justamente ese problema de descentralización: existe un servidor central (el controlador de dominio) que gestiona de forma unificada los usuarios, los permisos y las políticas de toda la red. En vez de dar de alta a un usuario en cada equipo, lo das de alta una vez en el controlador de dominio, y ese usuario puede acceder desde cualquier equipo que pertenezca al dominio, con los permisos que se le hayan asignado centralmente.
La diferencia de fondo
| Grupo de trabajo | Dominio | |
|---|---|---|
| Estructura | Igual a igual (peer to peer) | Cliente-servidor centralizado |
| Gestión de usuarios | Descentralizada, equipo por equipo | Centralizada, en el controlador de dominio |
| Escalabilidad | Baja (inviable con muchos equipos) | Alta |
| Configuración inicial | Muy sencilla | Requiere un servidor dedicado |
| Uso típico | Redes domésticas o muy pequeñas | Empresas, entornos educativos, cualquier red de cierto tamaño |
Protocolos para compartir recursos entre Linux y Windows
Un matiz importante que suele generar confusión: el protocolo que se usa para compartir recursos depende de qué sistemas operativos hay en la red.
- Entre equipos Linux, se puede compartir mediante NFS (Network File System), que permite que un equipo actúe de servidor y otros accedan como clientes, siempre que tengan los permisos adecuados.
- Para una red mixta (con equipos Windows y Linux conviviendo), el protocolo necesario es SMB, que es el que entienden ambos sistemas de forma nativa (en Linux, a través de Samba).
Esto es relevante a la hora de diseñar una red real: si todos los equipos son Linux, NFS es una opción más simple; en cuanto aparece un solo equipo Windows en la ecuación, hay que pasar a SMB.
Requisito previo, en ambos casos
Tanto para integrar un equipo en un grupo de trabajo como en un dominio, la tarjeta de red debe estar correctamente configurada de antemano: dirección TCP/IP, DNS, puerta de enlace, etc. Sin esa base de red funcionando, ni el grupo de trabajo ni el dominio van a funcionar, independientemente de la configuración de usuarios.
Resumen rápido
Un grupo de trabajo es descentralizado y sencillo, válido para pocas máquinas; un dominio centraliza la gestión de usuarios y permisos en un servidor, y escala mucho mejor cuando la red crece. Y si la red mezcla Windows y Linux, el protocolo que hace posible compartir recursos entre ambos es SMB, no NFS.